Por primera vez en mucho tiempo, he decidido actualizar a la última versión de iOS en los primeros tras su lanzamiento público, abandonado el jailbreak. Este post de Chris Breen resume a la perfección los motivos, que ambos compartimos, y que nos han llevado a tomar tal decisión.

Es algo que no me suele pasar muy a menudo, pero fue leer el artículo al que enlaza esta entrada y sentirme completamente identificado en él.

Yo, que siempre he sido un usuario y defensor a ultranza del jailbreak, me sorprendía hace unos días actualizando a iOS 8 y sacrificando todas las ventajas de personalización (temas, interfaz de usuario, etc.) que ofrece el mencionado proceso de liberación.

Pero, ¿por qué este cambio?

Pues básicamente porque Apple nos ha ganado por la mano. En esta octava iteración de su sistema operativo móvil apenas quedan motivos para asumir los riesgos que implica realizar un jailbreak. Y es que, al contrario de ocasiones anteriores, esta vez al poner en una balanza los pros y los contras, ésta cae del lado de los de Cupertino.

Así que, a menos que la comunidad jailbreak invente alguna característica que convierta mi iPhone en un jetpack, o le haga escupir oro, se acabó para mí. Tú haz lo que quieras, tienes mi bendición, pero los dispositvos y el sistema operativo de Apple han evolucionado hasta un punto en el que soy feliz usándolos tal y como son.

Christian Breen (@BodyofBreen), Editor Senior en Macworld

En mi caso, creo que me costará acostumbrarme a sólo poder tener 4 iconos en el dock, a no poder disfrutar de un botón para activar o desactivar los datos en el Control Center, a no poder personalizar el Touch ID, o al hecho de tener que olvidarme de los bellísimos temas de Thientam Bach.

Afortunadamente, no soy de los que aprovechan el jailbreak para piratear aplicaciones, ya que siempre he tenido muy claro que si algo me es de utilidad, lo inteligente (y no sólo moral) es contribuir a que su creador pueda seguir manteniéndolo y mejorándolo1. Piedras, el tejado de uno, y todo eso.

De momento, no me arrepiento en absoluto del paso dado. Así que creo que no queda otra más que despedirse: adiós jailbreak, adiós.

  1. Lo cual no quita que de manera rutinaria haya utilizado el jailbreak como forma de probar aplicaciones para iOS antes de realizar ningún desembolso. Eso tal vez también lo vaya a echar de menos, aunque tal vez no, dado que cada vez más desarrolladores estén optando por modelos freemium.